Modalidad de tratamiento
Centros de ingreso
El ingreso ofrece un entorno clínico seguro, con atención y supervisión continuas, para las situaciones que necesitan apartarse temporalmente del contexto donde se mantiene el consumo. No es un encierro ni un castigo: es un espacio protegido y temporal, pensado para estabilizar a la persona y darle la base desde la que continuar el tratamiento.
Para quién es
El ingreso encaja cuando la situación clínica requiere supervisión continua o cuando el entorno habitual hace muy difícil sostener la recuperación. Suele ser el punto de partida en casos de mayor gravedad, y casi siempre da paso después a una fase de centro de día o ambulatorio.
- Tu situación requiere supervisión clínica continua, también por la noche.
- Tu entorno habitual hace muy difícil frenar el consumo.
- Necesitas un punto de partida seguro para una fase inicial complicada.
- Otras modalidades no han sido suficientes y se necesita más contención.
Qué incluye
Supervisión clínica continua
Atención y seguimiento por parte del equipo durante toda la estancia, también fuera del horario de consulta.
Seguimiento psiquiátrico
Valoración y ajuste del tratamiento médico por parte del psiquiatra, incluida la patología dual cuando existe.
Terapia individual y de grupo
Trabajo terapéutico diario, individual y en grupo, para abordar las causas del consumo y la prevención de recaídas.
Entorno estructurado
Una rutina protegida que aparta temporalmente de los desencadenantes del consumo y facilita la estabilización.
Trabajo con la familia
Implicación de la familia y preparación de la vuelta al entorno, clave para sostener lo conseguido.
Cómo es el día a día
Durante el ingreso, la persona reside en el centro y sigue una rutina terapéutica estructurada que combina atención médica, terapia individual y trabajo en grupo a lo largo del día. La duración se define según cada caso y su evolución, siempre con la idea de que el ingreso es una fase, no un destino: el objetivo es estabilizar y preparar el paso a una modalidad menos intensiva, como el centro de día o el ambulatorio.
Quién te atiende
En el ingreso interviene un equipo clínico coordinado —psiquiatría y psicología— que comparte un mismo plan para cada persona. Todos los profesionales son colegiados y trabajan de forma conjunta, no en compartimentos separados.