Modalidad de tratamiento
Seguimiento y prevención de recaídas
Dejar el consumo es un logro enorme, pero mantenerlo en el tiempo es donde se juega la recuperación de verdad. El seguimiento y la prevención de recaídas es la fase que sostiene lo conseguido: acompaña a la persona una vez superada la etapa intensiva, refuerza sus herramientas y prepara para los momentos de riesgo. La recaída no se trata como un fracaso, sino como algo que se puede anticipar y manejar.
Para quién es
Esta fase está pensada para quienes ya han superado la etapa más intensiva del tratamiento y quieren consolidar su recuperación a largo plazo. Es la continuación natural tras un centro de día, un ingreso o un tratamiento ambulatorio, y también un recurso para quien ha recaído y necesita retomar el proceso con apoyo.
- Has completado una fase intensiva y quieres mantener lo conseguido.
- Te preocupa recaer y quieres herramientas para los momentos de riesgo.
- Has tenido una recaída y necesitas retomar el proceso sin culpa.
- Quieres un acompañamiento estable a largo plazo, con menos intensidad.
Qué incluye
Sesiones de seguimiento
Consultas periódicas con tu profesional de referencia para revisar la evolución y ajustar lo que haga falta.
Plan de prevención de recaídas
Identificación de las situaciones de riesgo propias y un plan concreto para afrontarlas antes de que aparezca el consumo.
Herramientas de afrontamiento
Estrategias para manejar el craving, el estrés y las emociones difíciles sin recurrir al consumo.
Seguimiento de la patología dual
Continuidad del tratamiento de la ansiedad, la depresión u otra condición asociada, clave para no recaer.
Apoyo ante la recaída
Si se produce una recaída, un marco para entenderla, contenerla y retomar el proceso cuanto antes.
Cómo es el día a día
El seguimiento se organiza en sesiones espaciadas —que se van distanciando a medida que la recuperación se consolida— y se adapta al momento de cada persona. Es la modalidad menos intensiva, pensada para integrarse en la vida normal y sostenerse en el tiempo. La frecuencia se intensifica de nuevo si aparece un momento de riesgo o una recaída, y vuelve a espaciarse cuando la situación se estabiliza.
Quién te atiende
El seguimiento lo lleva un equipo clínico coordinado —psiquiatría y psicología— que conoce tu proceso y comparte un mismo plan. Todos los profesionales son colegiados y trabajan de forma conjunta, no en compartimentos separados.